Miami | 11 a.m
[Está en una plaza, con un globo en la mano que le ha regalado una vendedora ambulante. Le ha agradado el gesto imprevisto porque ahora tiene con qué obsequiarle a América en cuanto llegue.
Y espera que ya esté por venir. Generalmente es él quien se tarda un montón y llega elegantemente tarde para todo. Tener que esperar por alguien le estresa un poco y lo demostraría abiertamente si no se hubiera metido varias tazas de café feliz antes de venir.
No pueden tener ese tipo de cita sin noquearse primero con exceso de cafeína y otras cosas]