Tweak

InsaneJournal

Tweak says, "hypnotiqué"

Username: 
Password:    
Remember Me
  • Create Account
  • IJ Login
  • OpenID Login
Search by : 
  • View
    • Create Account
    • IJ Login
    • OpenID Login
  • Journal
    • Post
    • Edit Entries
    • Customize Journal
    • Comment Settings
    • Recent Comments
    • Manage Tags
  • Account
    • Manage Account
    • Viewing Options
    • Manage Profile
    • Manage Notifications
    • Manage Pictures
    • Manage Schools
    • Account Status
  • Friends
    • Edit Friends
    • Edit Custom Groups
    • Friends Filter
    • Nudge Friends
    • Invite
    • Create RSS Feed
  • Asylums
    • Post
    • Asylum Invitations
    • Manage Asylums
    • Create Asylum
  • Site
    • Support
    • Upgrade Account
    • FAQs
    • Search By Location
    • Search By Interest
    • Search Randomly

Gina. ([info]casualmentegyn) wrote in [info]almostforgotten,
@ 2008-06-19 21:22:00

Previous Entry  Add to memories!  Tell a Friend!  Next Entry
Current mood: flirty
Entry tags:89, 90, character:hao, character:tamao, character:walter, cortados, fandom:hellsing, fandom:shaman king, pairing:hao/tamao, rating:nc-17, rating:t

Vaya que ha pasado tiempo, se me antojan siglos...
Título:Destino
Fandom:Hellsing.
Rating: T.
Género: General/Familia.
Pareja/Personaje: Walter,Integra, ligero Arthur/Walter.

Destino

Nunca tuve gusto de los niños. Ni siquiera cuando era yo uno de ellos, solo en los años cuarenta, pude tenerle cariño a los más pequeños que pululaban por el orfanato que me alojaba. Me irritaban sus voces y chillidos, me resultaban molestos y perturbadores. Yo les parecía presumido, arrogante e irónico, a pesar de tener los bolsillos igualmente vacíos. Me tenían marcada aversión y solían sacarme sus lenguas y esconderme los libros, sin contar las veces en las que ataron mis agujetas con toda la intención de verme tropezar. Esos recuerdos, tan lejanos a Sir Arthur y su mano en mi hombro, están lejos. No tanto como esa misma mano bajando por mi cintura hasta llegar más abajo, pero sí lo suficiente como para que no reconozca a la joven Hellsing como una niña más.

Ni bien la ví, siendo ella una pequeña frágil y diminuta como un hada de vestido recto, en éste mundo tan despiadado que siempre nos espera para hacernos víctimas, sentí que en cierta manera, mis genes comenzaban a sintonizarse con los suyos y que era yo , por vez primera, más que un simple criado para la familia Hellsing. Era ahora su guardián. Supuse -y estuve en lo cierto- que podía darle afecto junto con mis servicios.

No tengo religiones, ni siquiera soy protestante y mi herencia judía es bastante débil y poco significativa al tomar mis decisiones más definitivas. Viajé una vez a combatir en contra de la Alemania nazi, más por Arthur que por mi pueblo aniquilado o la Inglaterra en la que he vivido siempre, injuriada. Más puedo aventurarme a creer que alguna deidad ancestral me guió durante casi dos décadas, por detrás de los bastidores, cuidando todos sus pasos.

Fue el destino, que no me quepa duda de ello. Como una ola, rompe en las rocas y no hay más que agua salada, derramándose en el mismo mar del que proviene. Eso fue mi amor por Integra Hellsing, mi casi hija: Algo que debía suceder, constatado por la ciencia, tolerado por la política y totalmente ilógico desde un punto de vista religioso. Entre ella , yo y nadie más.

Cuando siendo una recién nacida se empeñó un día en asir su pequeña mano a la mía, me dí cuenta de que no importaría qué tanto empeño pusiera en ignorarla: Jamás podría. Amarla era mi obligación.

Y tanto yo como el mundo a nuestro alrededor, caímos en la cuenta de que no sería tan fácil tratar con su carácter.

He sentido la impotencia que la dominaba al ver pasar a los Caballeros ante ella, teniendo que defenderse con silencio intercalado de palabras duras, que simulaban ser caprichosas, cuando en realidad eran sabias a destiempo. Su rabia es una flor que crece con rapidez y al abrirse resulta un poco letal, no lo discuto.

La he visto sortear cada obstáculo. Superarse a sí misma y a su padre, de mil maneras. El amor que le profeso es una verdad incomprensible.

Convivir con ella al comenzar su adolescencia y su rebeldía contra los hombres, fue convertirme en su más gentil aliado.

También la he visto cruzar senderos tan oscuros que yo jamás he llegado a pisar, ni creo estar a tiempo de hacerlo en vida, teniendo en cuenta mi avanzada edad.

Siempre he sabido que seguía la senda marcada en su sangre, heredada por el lado de Arthur ,pero pasada de generación en generación como una joya preciosa: La luz. El poder de erradicar la sombra.

Pero aún más allá de aceptar su tarea, ella la acaparó. Fue un obsequio de su padre. Probablemente el único que a los ojos de Integra, pudo usar sin sentir vergüenza.

Supongo que ella cree que no conozco sus intenciones. Por eso pasa tanto tiempo meditándolas: No sabe que soy capaz de leerla sin pronunciar mis críticas.

He visto ese cuerpo escultural cuando todavía no se le afinaba la cintura, ni se le ensanchaban los muslos. Siempre supe qué aspecto prometía, porque su madre era incluso más bella.

La he visto rechazar intitutrices de diversa nacionalidad, empecinada como estuvo siempre en ser ella misma, sin que nadie se interpuciera, solicitándole maneras más femeninas, mayor dulzura en sus modales y entretenimientos dignos de una dama de sociedad.

La he visto embriagarse de whisky escocés añejo y soñar delante de un espejo, sosteniendo vestidos que jamás se dignó a usar. Suspirando por el caballero de las sombras que le enamoró siendo menor de edad.

He descubierto cómo a veces, en casos como éste, las palabras no son necesarias.Le es imposible decir nada, cuando me apunta con la pistola que yo diseñé para su uso especial. "Traidor" y el silencio nos traga.

El mundo es enorme.Lo ha sido desde su período en la prisión.Un mundo que un ángel de la oscuridad, como lo soy yo, puede recorrer a gusto.

Hubiera deseado que no me descubriera tan pronto, pero no podía esperar menos tampoco.Así lo ha decidido el destino.

Desde el primer encuentro, siempre supe que tendríamos éste fin y de un modo u otro, es perfecto.

Título:Débil
Fandom:Shaman King.
Rating: T.
Género: General/Romance.
Pareja/Personaje: Hao/Tamao.
Advertencia: Abuso sexual de un menor de edad.

Débil

Sueñas... vives soñando. ¿De qué otra manera sobrevivirías? El mundo, fuera de tu cocina, es tan brillante, ruidoso, complicado, desordenado, que la sola idea de cruzar el umbral , con la intención de conocerlo, te abate, te apabulla. Por eso sueñas, con lo que quieres hacer y no puedes. Porque eres débil. Porque no vivirías tu realidad sin tus sueños en rosa. Morirías de pena, sufrimiento. Llorarías hasta secarte , hasta fenecer de sed.

Y es ahora, cuando tus manos se detienen del ir y venir entre ollas, la mesada, el fuego, la comida, los cuchillos. Haces un recuento de tus actividades pendientes: la salsa debe reposar,la carne está cociéndose en su jugo, las verduras a penas se sumergieron en el agua caliente, y el pastel acaba de entrar al horno, mientras que la crema de chocolate se entibia en el Baño María. Ordenas tus utensilios , cierras los ojos, inhalando la mezcla de especias dulces y saladas, que se impregnan en tu ropa, en tu piel invernal y en tu cabello sujeto en una cola baja. Suspiras y sonríes, con el reflejo del atardecer naranja en tus ojos cereza. Te pierdes en el ruiseñor , bailando una última danza con el sol mortecino. Sumergida en la línea horizontal, la que separa la tierra del cielo, y tu delirio es que tienes alas, que vuelas lejos, rozando con tus manos la superficie celeste, lejos de tu verdad. De aquella que es cómoda , a la cual te acostumbraste o acostumbraron, la que odias con profunda ira, pero a la que concurres diariamente. También me parece que sé qué es lo que te trae a la realidad. No es la primera ebullición de la salsa de soja, no es el sonido chasqueante de carne cocida, ni el agua elevándose por sobre las verduras hervidas. Menos aún la molesta campanita de tu reloj, que indica la primera verificación del pastel, tampoco la necesidad de revolver la crema , ya casi a punto. Sé que no , porque sucede que tu quimera fenece , como obedeciendo a un reloj interno, décimas de segundo antes de acontezca cualquier hecho antes mencionado. Te regresan a la realidad un recuerdo, un retazo, de la escena que se repitió noche tras noche, en tu alcoba, en tu futón, sobre tu cuerpo durante los primeros y más tiernos años de tu iniciada adolescencia .

Escuchas sus besos en tu cuello, resonando vacíos, falsos, lascivos, posándose en tu piel lozana, grabados en tu memoria, aún frescos. Oigo cómo te estremeces, como si te hubiesen echado un balde de agua helada. Abres tus ojos, inocentemente heridos, tragas en seco, secas el sudor frío que empapa tu frente y tu cuello. Dos gruesas lágrimas se escapan de tus ojos, cayendo, de lleno, sobre la crema de chocolate . El mentón te tiembla , haces una mueca algo infantil, tal vez deseando que no se altere el sabor. La pruebas, aún caliente, posando tus labios sobre la cuchara de madera. Parece que sigue igual, a juzgar por tu aparente tranquilidad. Vuelves a tu labor , entregada a tus preparaciones, con el semblante más amargo, cansino, resignado.

Tus sueños, en diferentes variaciones, de escenario, de situaciones, se centran en un solo deseo que anhela tu alma: La libertad.

Libertad de amar...Quizá, al principio , el protagonista de esos sueños fuera mi querido hermanito, dejando su gran, cómoda y genial vida junto a Anna, por ti. Huyendo hacia algún lugar remoto, contigo. Donde les permitieran amarse, entregarse mutuamente, perdidos el uno en el otro... y muchas otras expresiones cursis inventadas por escritores mediocres de basura rosa que se acumula en tu repisa y en tu cabeza.

Y puede que a veces sigua siéndolo , pero la verdad es que tu héroe salvador ya no tiene rostro. Es una figura que ronda tus delirios tomándote entre sus brazos y llevándote lejos del infierno en el que estás atrapada. Tonta... ¿No ves que puedes salir sola de allí? El salvador que tanto esperas está en ti. Y no puedes aprovechar tu vida y huir de allí.

Anna regresará esta noche, la que será la esposa, la que siempre estará en primer término. Pero mira el lado bueno, a lo mejor , cuando no quiera revolcarse en un trozo de hielo , un trozo de hielo precioso, pero un trozo de hielo al fin, vendrá a tu cama. Cosa que no sucedió las últimas dos semanas que pasaste casi a solas con él. Bueno, con él y los pelmazos que viven ahí de puras sanguijuelas, chapándoles dinero, aire y espacio, como la linda itako no deja de recalcar.

Y no es un secreto que Anna es frígida. Bueno, hace mil años lo era, tendría que esperar a la luna de miel , para saberlo a ciencia cierta.

El amor siempre me ha parecido una palabra muy gastada que uno se pone en la boca antes de pasar a imágenes triple X.

Pero darías la mitad de tu alma , de tu sangre y corazón, con tal de ser tú la que asintiera en el altar.

Veamos, a lo sumo, como una victoria, conseguirías ser su amante. Y las amantes no se casan y si lo hacen, es con perdedores lujuriosos, poco antes de envejecer, para asegurarse sustento, tranquilidad.

Te da vértigo mirar hacia cualquier futuro, inmediato o distante, es lo mismo porque siempre te alcanza, con Yho o con quien sea, sería igual.

Con mi hermanito , te verías cada noche encamada con él , tratando, inútilmente, de que entre tu sudor y tus lágrimas deguste tu amor incondicional. Que lo comprenda , lo abrace y corresponda, sin importar consecuencias. Así perderías noche tras noche, despertando sola, bajando a preparar el desayuno , fingiendo tranquilidad, sonriendo con falsa inocencia, viéndolo abrazar a su esposa, recibiendo las miradas asesinas de la misma. Lo verías tener docenas de hijos, todos de Anna, y en un futuro “perfecto”, ninguno tuyo. Malgastarías tu vida cuidándolos , servilmente, preparando la cena, el desayuno, el almuerzo, la limpieza. Sonrisas, inclinaciones, miradas asesinas, lujuriosas, gemidos propios y ajenos, como los de ellos desde la otra habitación. Hasta que el último pequeño se vaya de la casa convertido en hombre, hasta que ya no puedas agacharte a limpiar el suelo y te olvides de tus numerosas recetas , confundiendo ingredientes, dejando insatisfechos a todos.

Entonces, ya no podrás seguir de sirvienta/amiga/amante/niñera/ rival /cocinera /adivina...

Y tendrás que ver lo que haces con tu vida.

A veces sé que realmente lo reconsideras, sintiendo un vuelco en el corazón. Te das el lujo de pensar que, tal vez, puedas ser como Jun Tao. Que si quisieras , también podrías ser valiente y negarte a esa vida que te imponen. Que puedes alejarlo y repetirte que, la próxima vez que te entregues, será solo si tu amor es enteramente correspondido.

Un futuro con cualquiera de los insectos que zumban alrededor de Yho no sería mucho mejor tampoco…Veámoslos por orden de importancia, positivamente y por escalones en la cadena alimenticia y evolutiva:

Len Tao: Esclava sexual, madre de sus hijos, bien vista por suegra y cuñada, también serías rica , puede que hasta más poderosa, entre otras cosas. Te mudarías a China, te mostrarías mas nerviosa y sumisa de lo que de por sí sueles mostrarte, Lan Tao te abrazaría y Len odiaría un poco a su madre por comentarios fuera de lugar y punto final. Casamiento grande, familiares orgullosos, prendas caras, casa elegante, hijos rebeldes, serías a honra la voz de la ternura que suavizaría la dureza en ese Tao. Y te atarías para siempre a un hombre que sería incapaz de decirte un “Te amo”, al cual tendrías que rogarle un beso.

Horokeru Usui : O el idiota del Norte, como no deja de rebautizarlo Anna. Dejando de lado que no tiene un centavo y que su hermana es un dolor de cabeza que habla y vive como si fueran siameses pegada a su costado, que tiene tanta inteligencia como un frasco de mayonesa dietética... Entre otras cosas, vida en el campo, a labrar la tierra , ensuciarse las manos y vale decir, que te casarías con Green Peace.

Lyserg Diethel: Su relación dependería de tu grado de tendencia lésbica y de cuántas cajas de pañuelos puedas tener a mano para cuando empiece a contarte la historia de su vida, echándome la culpa de todas y cada una de sus desgracias.

Chocolove: ¿Con el negro sin gracia, pena ni gloria? Veamos, ¿te vas a pasar la vida escuchando chistes mediocres?

Ryu: ¡Tienes que estar bromeando!

Manta Oyamada : Tal vez si le agregaras esteroides a su café diario, se le alarguen las piernas, pero no te ilusiones. ¿Te atarías para siempre a un hombre que mide un metro?

En todo caso te decidirás por uno de esos idiotas, cualquiera que acepte un cuerpo mancillado por mi progenitor. La verdad no entiendo por qué permitiste que te hiciera todo eso, lo que quiso, vale decir. Sé que pasó por ti , puedes evitar decírselo a tus amigos o mejor dicho conocidos, pero no puedes ocultármelo... Puedo percibir su aroma, tan similar al mío, impregnándote. ¿Cuándo fue la primera vez que lo hizo? Obviamente después de que mi “madre” muriera. Keiko Asakura no hubiese permitido eso, te sobreprotegía, era demasiado... buena, como para dejar que él hiciera algo así. Te pareces a ella¿Lo sabes? Aunque no lo creas, ella también tenía esa manera de... desesperarse por dentro, de gritar estando callada, servil y pasiva...

De todos modos de seguro acabarás casándote pronto para alejarte de Izumo , de una manera casi indiferente. La única forma de evitarlo.

¿A qué renunciarías, de todos modos? A mi hermanito y paremos de contar , porque lo único que harías es dejar de soñar con él de cerca, para soñarlo de lejos.

Siempre podrás llorar hasta dormir en los brazos de tu amante. Y será preferible llorar sólo después de lo acontecido que durante. ¿Cómo es besar ese rostro calcinado? ¿La piel de mi padre sabe a brasas y a muerte? ¿Sus facciones adquieren alguna emoción cuando te penetra? O tal vez es simplemente ojos vacíos enfocándote , vidriosos, entre embestidas. Y estoy seguro de que sollozaste las primeras veces, cuando llegó a tu futón, mientras él lamía tus lágrimas y te despojaba de esas prendas humildes , pidiéndote silencio, sin tan siquiera besarte, limitándose a tocarte. Pero el bastardo de la familia soy yo,¿verdad? Por supuesto que sí.

La verdad es que esos sueños son lo único que te permitieron seguir con vida, vivir un momento que no es el presente y te alejas de aquello que te hiere. Si sueñas, eso no ocurre, porque te hallas lejos, muy lejos. Todo estará bien. Tal vez te repites eso. Tonta. Pero igual lloraste la primera vez, en sus brazos, por otros motivos, además de los obvios, sus caricias vacías en tu suave piel invernal , los jalones en tu cabello rosado , su lengua jugueteando con la tuya... Y te arqueaste, entregándote por completo a un final demasiado doloroso, mientras mi padre besaba el camino de tus lágrimas por tu vientre hasta tu diminuta abertura. ¿ Te dolió mucho, Tamao? Su lengua en tus labios, sus dedos abriéndote, tú ahogando tus gritos con ambas manos para no despertar a los viejos y a Yho. ¿Crees que mi hermanito no lo sabe?¿Qué fuiste el juguete de mi padre? Claro que sí, pero es un hipócrita. ¿Por qué crees que a las mañanas consiguientes a esos actos él hacía tus faenas a la madrugada y te recibía con una sonrisa más amplia, como de disculpa?¿Por casualidad? Qué mierda.

La pura verdad es que lo permitiste porque en esos momentos , también te diste el lujo de soñar. Tal fue tu imaginación que mientras cerrabas tus ojos cereza , formabas una imagen, totalmente ajena a esa realidad.

Te he visto, cuando esos ojos se nublan y tu alma se sacude en tu cuerpo. Imaginas que el cuerpo que te mancilla es más joven , de piel más suave y cobriza , de menor volumen, mayor elasticidad. Que la mirada que te dirigía era castaña almendrada, expresiva y amena, repleta de una lujuria que es casi inocencia e imaginaste que te observaba con la misma adoración que a su prometida.

Tan detallista era tu sueño que deseabas fundirte en esa inocencia, que se impregnara en tu cuerpo, se hiciera parte de tu alma y que a la vez un poco de ti formase parte de ella.

Cuando torciste los labios al rozar el cielo rosa que tanto anhelas, te guardaste para ti misma el nombre de Yho, antes de despertar bruscamente cuando el semen de mi padre se perdía dentro de tu humedad. Y él calló sobre ti, de a penas trece ya no tan inocentes años, corrupta y arruinada, cerrando tus ojos, mientras él te rodeaba con sus brazos haciendo que un escalofrío te recorra. Tu cabeza se apoya en su pecho y él presiona su mano contra tu nuca, acariciando tu espalda. Odiaste ese momento, con toda la fuerza de tu alma apretando los párpados, para no llorar de nuevo. Y quisiste como nunca ser Jun Tao, alejarte para siempre de los brazos de Mikihisa , como ella se alejó de los de su padre, para unirse para siempre a los de ese zombi, que terminó amando. Ustedes sí que son imbéciles.

Dudaste durante segundos casi eternos, antes de subir al tren que te trajo hasta Tokio, por el simple motivo de que eso significaba dejar de soñar... Creo que prestarte tanta atención me está enfermando... Últimamente te has convertido casi en una obsesión , nada saludable...

Tardé muchísimo en encontrarte de nuevo, puede que porque en realidad no me dediqué a buscarte, porque hace cinco siglos te lo juré todo y acabaste sin nada. Y éstos meses, desde que regresé te observo dormir, cuando tus defensas se bajan y tus recuerdos pueden pertenecerme . La curiosidad es un signo de inteligencia... me sientes aquí, sentado junto a ti, con la yema de mis dedos en tu frente, entre tus ojos, probándote. Y sé perfectamente que sueñas conmigo, cuando no controlas tus sueños, con la aldea y con nuestros niños. Con seis años esperándome y con una ejecución a mano limpia por esos malditos. Por eso te agitas y tu respiración se entorpece en gemidos ahogados, mientras el sudor empapa las sábanas e intercambiamos memoria.

Mi tonta y soñadora pelirosada... Quinientos años y no has cambiado en nada.



Home | Site Map | Manage Account | TOS | Privacy | Support | FAQs