Tweak

InsaneJournal

Tweak says, "Want to touch the heineey!"

Username: 
Password:    
Remember Me
  • Create Account
  • IJ Login
  • OpenID Login
Search by : 
  • View
    • Create Account
    • IJ Login
    • OpenID Login
  • Journal
    • Post
    • Edit Entries
    • Customize Journal
    • Comment Settings
    • Recent Comments
    • Manage Tags
  • Account
    • Manage Account
    • Viewing Options
    • Manage Profile
    • Manage Notifications
    • Manage Pictures
    • Manage Schools
    • Account Status
  • Friends
    • Edit Friends
    • Edit Custom Groups
    • Friends Filter
    • Nudge Friends
    • Invite
    • Create RSS Feed
  • Asylums
    • Post
    • Asylum Invitations
    • Manage Asylums
    • Create Asylum
  • Site
    • Support
    • Upgrade Account
    • FAQs
    • Search By Location
    • Search By Interest
    • Search Randomly

Gina. ([info]casualmentegyn) wrote in [info]almostforgotten,
@ 2008-05-19 23:59:00

Previous Entry  Add to memories!  Tell a Friend!  Next Entry
Current mood: crushed
Current music:Emilie Autumn/Remember
Entry tags:77, character:jeanne, character:marco, cortados, fandom:shaman king, rating:t

*come pop corn en honor a la memoria*
Título:Hasta entonces.
Fandom:Shaman King.
Rating: T
Género: General/Drama.
Pareja/Personaje: Marco/Jeanne.
Off topic:Parece que hubieran sido siglos desde ésta época. No sé si el mundo ha cambiado.A Gina le gusta pensar que ella sí.



Hasta entonces

Marco no tuvo un padre. Si le preguntan sobre el pasado afilará los ojos y apretará las manos enguantadas, antes de proclamar, sacando palabras duras y secas de sus labios contorsionados: Murió hace tiempo.
Y no importa de qué padre hable, si del que le dió la vida o del que le enseñó a vivirla como lo hace ahora: Por y para Dios.
Porque ambos lo abandonaron , traición a flor de piel. Judas murió antes de ahorcarse y esa fue la razón de su muerte. Luchist se suicidó el día en que fue tras Hao Asakura. Y su padre se ahogó en bilis negra la noche en que arrojó a Marco, cinco años de golpes en la cara, a los pies del párroco.
Todavía puede ver en ella la inocencia que alguna vez vio en los ojos misericordiosos de Santa Margarita, patrona de los nacidos y alejados del seno materno. Madre de todos. La Virgen Niña tiene estigmas que atraviesan sus muñecas y una sonrisa que aún habla de esperanzas. Es el amor que Dios siembra en los niños para que sean cuidados: Chispa divina que danza por los ojos de color sangre.
El amor es un pariente muy cercano de la piedad, pero la crueldad es una parte importante de él. La ceguera también. Puede ver amor en esos ojos, sufrimiento y castigo despiadado, el resentimiento infantil: Amor Divino que se refleja con lámina roja en los rostros que se retuercen de dolor, antes de apagarse para siempre. Las máquinas de tortura flotan en el aire y destrozan cuerpos al son de oraciones por el bien de la humanidad. Suena su voz de niña como el mar en el oído, escociendo como espinas en la frente de Jesús. Se entierra tan profunda y dulce que es imposible arrancarla. Fé...una espina de fé.
Marco tiene fé en Jeanne. Más que en Dios, porque la fé es la certeza de lo imposible. Es para él, todavía, su niña de ojos rojos, la que Luchist abandonó sin remordimientos. No importa si tiene cinco, seis, ocho, diez, once, y algún día quince, veinte , cuarenta, cincuenta años: Es una niña. Igual de frágil, quebradiza y vacilante, como la sonrisa ensangrentada que se estira en sus labios, cuando le agradece su presencia. Le bajan lágrimas de sangre por las mejillas y en su ropa de algodón se dibujan los puntos de las llagas abiertas, como abismos infernales que surcan esa blancura de grata suavidad. El cabello le reposa en el hombro, como una cascada de plata o como la espada de San Jorge, destellante en fulgor rojo.
Parece que fue ayer cuando Luchist le dijo que debían matarla. Y entonces, fue también ayer cuando dejó de tener una mano paternal que le guiara en silencio y comprensión por la niebla del deber, mientras la otra se dedicaba a hacer rodar cabezas de infieles.
Porque ahora él es esa mano enorme y paternal en la frente de Jeanne, midiendo temperaturas, acariciando la mejilla hundida y suave aunque helada como un copo de nieve sangrienta. Y si algún día, esos ojos diluidos en el dolor se elevan al éxtasis divino, hundiéndola en la cama, carcomida por las llagas de Pascuas y las quemaduras cauterizadas...la otra mano repartirá golpes, castigos, desgracias, que no sentirá a flor de piel porque en verdad habrá muerto en vida. La defensa de lo sagrado se alimenta de sufrimientos, se hincha y engrandece... Pero la venganza no pretende más que hacer daño y descargar fuerzas. Ira.
Un día, ambas manos rezarán, juntas, abrazadas frente al mentón, ante una tumba de mármol blanco. Una de las dos jalará el gatillo que oprimirá en su sien y ...se precipitará a la eternidad. Hasta entonces...



Home | Site Map | Manage Account | TOS | Privacy | Support | FAQs